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Hipoteca con tipo de interés fijo, tipo variable o mixto ¿Cuáles son su ventajas?

08 Mar 2019 - Categoría: Vivienda
tipos de hipotecas

Una de los trámites más importantes que solemos hacer a lo largo de nuestra vida es solicitar una hipoteca a un banco para poder comprar una vivienda. Este paso es tan trascendental que conviene que estemos muy bien informados acerca de todos los costes que conlleva abrir una hipoteca en un determinado banco. Pero si hay un punto que es particularmente importante es la modalidad del tipo de interés que fijemos para nuestra hipoteca.

El tipo de interés es el porcentaje que determinará los pagos que vamos a tener que dar a la entidad financiera donde contratemos nuestra hipoteca..

Este tipo de interés va a estar determinado sobre la modalidad de hipoteca que elijamos. Las modalidades más comunes son hipoteca a tipo fijo, hipoteca a tipo variable o hipoteca a tipo mixto. Pero ¿sabes lo que significa cada una y cuáles son sus ventajas e inconvenientes? A continuación te las describimos.

Cómo se calcula el tipo de interés de una hipoteca

Pero antes de comenzar con las modalidades expliquemos primero cómo se calcula el tipo de interés. Para eso en necesario incluir un nuevo término: el Euribor. Este índice oficial europeo es la referencia mediante el cual se calculan las hipotecas en nuestro país. Básicamente es el tipo de interés interbancario, es decir el interés al cual los bancos se conceden préstamos entre ellos.

Este tipo de interés alcanzó su máximo histórico en el año 1994 al llegar al 6,6%. Otro pico lo alcanzó en la época de la crisis del 2008 al repuntar hasta el 5,41%. Desde entonces ha tenido un descenso paulatino debido a la bajada de tipos de interés del Banco Central Europeo. De hecho en 2016 entró en términos negativos, donde se encuentra actualmente.

Pero el Euribor no es el único componente a tener en cuenta a calcular tu tipo de interés. Tu situación laboral (tipo de contrato) y salario, la edad que tienes, si has tenido problemas en el pasado para afrontar pagos o si tienes deudas en estos momentos son algunos de los elementos que mirará tu banco. Cuánto más riesgo detecte en la operación elevará proporcionalmente el tipo de interés para cubrirse las espaldas.

Por último, debes tener en cuenta que lo más normal es que el banco te bonifique con rebajas en el tipo de interés si contratas otros productos suyos. De esa forma conseguirás importantes descuentos que, en el largo plazo, podrán suponer un considerable ahorro.

Visto los elementos principales que entran a la hora de calcular el tipo de interés de la hipoteca es el momento de hablar de las diferentes modalidades.

Hipotecas a tipo fijo: ideal para los más conservadores

Si tu misión principal en la vida es evitar cualquier tipo de sobresalto está claro que las hipotecas a tipo fijo están especialmente diseñadas para ti. Los que se acojan a este tipo de hipotecas sabrán, desde comienzo al final de la misma, lo que van a tener que pagar cada mes que dure el préstamo.

Es decir que por mucho que varíe el Euribor tu cuota a la hora de pagar no se verá afectada en ningún momento. Es una opción muy interesante para aquellas personas que vayan a contratar una hipoteca para un número elevado de años. Sin embargo no podrás beneficiarte del bajo interés en el que se encuentra en estos momentos el Euribor. Sin embargo, todos los especialistas coinciden que más pronto que tarde el Euribor volverá a subir. Por lo tanto parece que es simplemente una penalización temporal.

Hipotecas a tipo variable: ¿tiene sentido arriesgarse?

Frente al tipo fijo contamos con el otro gran tipo de hipotecas: el variable. En vez de una cuota fija nuestra hipoteca se irá recalculando con el paso del tiempo. Tradicionalmente era la modalidad más elegida por las personas que decidían contratar una hipoteca, aunque han ido perdiendo terreno frente a las de tipo fijo.

Las hipotecas a tipo variable son las que más se están beneficiando en la actualidad de la situación por la que atraviesa el Euribor. De hecho las hipotecas a tipo variable suelen estar entre el 1% y el 2% mientras que las de tipo fijo están generalmente por encima del dos. Si vas a contratar una hipoteca por un número bajo de años posiblemente sea una buena opción.

Pero nadie te puede garantizar que en dos o tres años la situación de los tipos de interés no cambie de forma radical, por lo que tu cuota puede elevarse significativamente, llegando a niveles que hagan que te sea difícil pagar lo que te corresponde.

Hipotecas a tipo mixto: una mezcla que puede resultar explosiva

Entre medias de estos dos modelos nos encontramos las hipotecas de tipo mixto. Generalmente los primeros años de la hipoteca se realizan a tipo fijo para pasar luego a un modelo variable.

Este modelo aparentemente es el que menos atractivos presenta teniendo en cuenta el marco económico actual. Por un lado impide a las personas que contraten en estos momentos una hipoteca beneficiarse de los tipos históricos negativos que lleva atravesando el Euribor durante los últimos años. Por otro, no evita los riesgos que puede conllevar que en el futuro los tipos de interés se eleven de forma considerable en años sucesivos. Es decir, que las personas que se decidan por esta tercera opción pueden ser penalizados por doble partida.

Independientemente de cuál sea la opción por la que optes debes tener en cuenta que muchos bancos calcularán tu índice de endeudamiento. Es decir que la cuota que te corresponda de hipoteca no exceda en ningún momento el 40% de tus ingresos mensuales. De esa forma se aseguran que eres capaz de hacer frente a los pagos. Y si te sobra algo de dinero después de pagar tu hipoteca y el resto de los gastos mensuales, siempre podrás enviar dinero a tu país de origen.

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