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Celebrando San Nicolás en Rumanía

05 Dic 2019 - Categoría: Cultura
Rumanía San Nicolás

La llegada del mes de diciembre trae consigo siempre muchas emociones y tradiciones: las ciudades empiezan a lucir sus mejores galas, los mercadillos de Navidad invaden las calles y, poco a poco, se va instalando un ambiente festivo en todas las personas. Entre las fechas clave de este mes está el 6 de diciembre, día en el que se celebra la onomástica de San Nicolás.

Aunque el patrón de los niños tiene una gran influencia en las culturas de mucho países, lo cierto es que San Nicolás en Rumanía tiene un predicamento especial.

Muchas son las leyendas que rodean la figura casi mítica de este santo. Lo que no cabe la menor duda es que es uno de los santos más queridos entre los más pequeños de la casa. Da igual que hablemos de familias católicas, ortodoxas o protestantes. Pero ¿quién fue en realidad y por qué tiene tanta importancia San Nicolás en Rumanía?

La figura histórica de San Nicolás

El viejo Nicolás, como se le conoce coloquialmente en Rumanía, vivió en el siglo IV después de Cristo, en Oriente Próximo. Fue famoso por su generosidad y trabajo por aquellas personas que más necesitaban ayudan. De hecho aportó para ello todo el dinero que había heredado de sus padres para dárselo a los más desfavorecidos. Sirvió como cardenal en la ciudad de Mira, de la antigua Lidia. En la actualidad esta localidad se encuentra en la provincia de Antalia (Turquía).

Posteriormente San Nicolás llegó a obispo. Si hacemos caso a la leyenda no fue algo buscado por el santo. De hecho, los encargados del nombramiento no daban con un nombre de consenso así que resolvieron nombrar obispo a la primera persona que entrara por la puerta. Esa persona resultó ser San Nicolás.

Cuando se hizo mayor decidió retirarse en el monasterio de Sion, hasta que falleció en el año 345. Actualmente, sus restos mortales descansan en la ciudad de Bari.

Influencia de San Nicolás en Rumanía

San Nicolás es venerado en muchos países de Europa. De hecho es patrón de Grecia, Rusia y Turquía. Pero hoy queremos hablaros de la influencia de San Nicolás en Rumanía, uno de los países donde está más presente en la cultura popular. Una de las muestras más significativas de su popularidad es que, hoy en día, Nicolás (y su femenino Nicola), es uno de los nombres más populares en Rumanía.

Para muchas personas su onomástica coincide con el inicio del invierno. De hecho los niños suele decir que si nieva es porque San Nicolas se está peinando las barbas, provocando la caída de los primeros copos de nieve.

San Nicolás lo sabe todo de los más pequeños de la casa. A los niños que se han portado bien Nicolás les ofrece dulces y juguetes. En cambio, si necesitan corregir su comportamiento, recibirán una rama de árbol. Así que, por si acaso, mejor estos días ser todos muy buenos. También San Nicolás conoce la situación de todas las familias del país. Entre sus múltiples milagros y leyendas está el de tres hermanas que, al ser pobres, iban a ser vendidas por su padre. Al enterarse San Nicolás, arrojó tres monedas de oro por la chimenea para pagar su dote y que pudieran casarse con un hombre. En otras partes del mundo, el personaje afable y grandullón que trae regalos por la chimenea, es conocido con otro nombre: Santa Claus o Papa Noel. Aunque a diferencia de este, no viene conducidos por unos renos, sino a lomos de una caballo blanco, símbolo también del invierno. Unos meses después llegará otro santo, pero esta vez en un caballo negro, San Juan, anunciando la llegada del verano.

Como se celebra San Nicolás en Rumanía

Aunque Santa Claus va ganando terreno en todo el mundo, gracias a la inestimable ayuda de las películas, lo cierto es que San Nicolás en Rumanía sigue reinando en el corazón de los más pequeños de la casa. La noche antes de su llegada, los niños y niñas ponen una bota que habrán limpiado previamente, para que San Nicolás pueda dejarles los regalos que ha traído para ellos.

Una diferencia con respecto a Santa Claus es que los niños nunca pueden verle. Es normal que en las semanas previas de Navidad muchos niños visiten a Papá Noel para contarle qué es lo que quieren recibir por Navidad. En el caso de San Nicolás, como hemos dicho, es muy sabio y sabe perfectamente qué hay en las mentes de todas las personas. Además, ese día la familia se reúne para celebrar todos juntos la jornada, preparando una comida especial, y disfrutar de los dulces que San Nicolás ha ido dejando por todas las casas. San Nicolás más allá de Rumanía Pero como decimos, San Nicolás no solo se celebra en Rumanía. Este santo es muy respetado y querido en otros muchos países, la mayoría europeos. En Albania, por ejemplo, la noche anterior se enciende una vela en su honor y se evita comer carne.

En el caso de Grecia no es San Nicolás el encargado de traer regalos (esta labor le corresponde a San Basilio). San Nicolás es venerado por los marineros, por eso realizan todo tipo de fiestas junto al mar en su honor. En los Países Bajos y Bélgica hay otro personaje ligado a la figura de San Nicolás: Pedro el Negro. Este personaje es un paje, ayudante de San Nicolás, que reparte juguetes y dulces a los niños que se han portado bien. Pero el origen de Pedro no es tan benévolo. Dice la tradición que era un demonio que entraba en las casas y secuestraba a los niños. Hasta que un día San Nicolás se encontró con él y le derrotó, para acabar convirtiéndolo en su asistente personal. Otra buena acción de este santo.

¡Feliz Día de San Nicolás a todos!

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